LA ROSA DE JERICÓ




LA MISTERIOSA ROSA DE JERICÓ

La Rosa de JericóLa “Anastatica hierochuntica” o Rosa de Jericó, es una especie única que prolifera en los desiertos de Arabia y en las inmediaciones del mar Rojo, estando también presente en Palestina y Egipto. No es originaria de la ciudad de Jericó aunque lleve su nombre y no sabemos, hoy en día, absolutamente nada en concreto que pueda elucidar ese misterio. Como posibles explicaciones, os dejo la única que me pareció ser la más creíble:

Jericó se ubicaba en un lugar estratégico, dentro de las rutas comerciales entre Asia y África, y no es nada extraño que viajeros o comerciantes hayan podido vender, en los multitudinarios mercados de la ciudad, una planta del desierto cuyas propiedades mágicas eran apreciadas. Considerada como un poderoso amuleto, se usaba la planta a modo de protección. Tenerla en casa o en un negocio era una verdadera bendición y señal de fortuna y buena suerte. Durante esa época la ciudad de Jericó empezó a tener un gran esplendor, la planta adquirió cada vez más fama y terminó por adoptar el nombre de la ciudad que con tanto ardor la acogió.

LAS DISTINTAS LEYENDAS DE LA ROSA DE JERICÓ

Son varias las leyendas que tienen como protagonista a la Rosa de Jericó. La Peregrina del desierto, flor divina o planta sagrada de la resurrección, como se le suele llamar, inspiró multitud de historias transmitidas por la tradición y que llegaron, de una forma u otra, hasta nosotros. 

  • Cuenta la leyenda que estando Jesús orando en el desierto, una Rosa de Jericó que el viento empujaba a su antojo, quedó parada a sus pies. Al despertar del alba, la planta se abrió con la humedad del rocío y ofreció al Maestro las gotas de agua posadas sobre sus ramitas. Jesús, sediento tras una noche de oración, calmó su sed tomando con sus dedos el agua que le ofrecía la planta. Conmovido y agradecido, la bendijo.
  • Otra leyenda hace referencia a cuando María y José huían de Belén con el niño Jesús para evitar que Herodes pudiera asesinarlo. Cuando estaban atravesando las llanuras de Jericó, María se bajó del burro y al tocar el suelo brotó una Rosa de Jericó para saludar al niño. Dicen que cuando Jesús murió en la cruz, todas las rosas se marchitaron, y tres días después, coincidiendo con la resurrección, volvieron a la vida de nuevo.

No todas las leyendas tienen como referencia episodios de la vida de Jesús, pero sí tenemos como trasfondo esas míticas regiones de oriente impregnadas de misterios. Una de estas historias se sitúa en la época medieval.

  • En el siglo XIII, un caballero catalán llamado Guillaume, perteneciente a la nobleza del Vallespir, condado de Rosellón – sur de Francia -, regresó de las cruzadas con varias de estas plantas convencido de las propiedades mágicas que se le asignaban en Oriente. Al llegar a su tierra se encuentra con que su hijo había contraído la lepra, una enfermedad letal en aquellos tiempos. El caballero, ante tal triste suceso y movido por la fe, decide ir a recoger agua bendita de una iglesia cercana y poner en ella una Rosa de Jericó. Siguiendo la tradición ocultista de las novenas, la tuvo allí durante 9 días y después hizo que su hijo se lavara la cara con esa agua. Según la leyenda, el joven curó casi de inmediato, lo que dejó perplejos a todos los que allí se encontraban.

La Rosa de Jericó

DISTINTOS USOS A TRAVÉS DE LA HISTORIA

La Rosa de Jericó fue probablemente utilizada por sus propiedades mágicas durante milenios. Gracias a su gran sensibilidad a los cambios de humedad, brujos y chamanes de distintas culturas se fijaron en ella para predecir el tiempo. Con la llegada de la humedad las Rosas se abrían lentamente, pero si la lluvia era inminente, se expandían con más rapidez. En ausencia de precipitaciones o tiempo seco permanecían cerradas.

Con el paso del tiempo, los poderes atribuidos a la planta fueron incrementando. Una Rosa de Jericó abierta gracias al efecto del agua era símbolo de vida abundante. El agua es vida y tener una Rosa abierta en casa, y más en esas regiones desérticas, era toda una bendición, una protección y una manera de asegurarse una vida opulenta.

Los griegos la llamaban la planta sagrada de la resurrección, por su gran resistencia a la desecación, ya que puede permanecer cerrada durante años, y su extraordinario renacimiento, al contacto del agua, recobrando toda su frescura y belleza. Los árabes la llamaron rosa de Ariha y en Europa, los alquimistas la bautizaron con “Flor Divina”.  

En el siglo XIII, los alquimistas franceses experimentan con ella en sus laboratorios y confirman las propiedades mágicas ya conocidas de la planta. Los ocultistas aseguran que la Rosa de Jericó ahuyenta las malas influencias y propicia grandes estados de paz, otorga fuerza, poder y abundancia para quién la posee. Al mismo tiempo, atrae la suerte en los negocios, permite buenas habilidades en el trabajo y da gran felicidad. La planta tiene también la propiedad de trasformar las energías,  alimentándose de todo tipo de energías del lugar donde se encuentra, especialmente de las negativas, y transformarlas en positivas. Los enfermos suelen usarla para mejorar en salud. El agua de la Rosa de Jericó sirve también para lavar y curar heridas y las mujeres embarazadas suelen poner una Rosa con agua de lluvia para tener un parto sin grandes complicaciones.

LA PLANTA AMERICANA DE LA RESURRECCIÓN

En el continente americano, existe una planta con características muy similares cuyo nombre científico es “Selaginella lepidophylla”. Es originaria del desierto de Chihuahua aunque se encuentre en muchas zonas áridas y secas.

Los “hombres medicina” de los indios Hopi buscaban las que nacían entre las rocas, ya que según ellos, eran las mejores para darle usos medicinales. La utilizaban en especial como diurética y para la cura y mejoramiento de heridas.

Se supone que para las culturas precolombinas también era una planta sagrada, ya que se han encontrado en muchas tumbas de jefes y grandes sacerdotes.

CÓMO MANTENER UNA ROSA DE JERICÓ EN CASA

La Rosa de JericóAl adquirir una Rosa de Jericó, la primera cosa que hemos de hacer es buscarle un recipiente adecuado. Buscaremos un cuenco o un plato hondo pero que sea de preferencia de cristal o barro cocido. Es una planta muy resistente y no necesita grandes cuidos, pero si deseamos aprovechar sus propiedades esotéricas hemos de seguir unas cuantas pautas…

¤ Se coloca la planta en un cuenco y se humidifica con unas gotas de agua, de preferencia agua de lluvia o agua mineral. Repetir la operación hasta que la planta dé signos de “resurrección”. Cuando la planta empieza suavemente a abrirse, añadir más agua hasta dejar que bañe completamente en ella.

¤ No poner más de una en un mismo plato y mantenerla en un lugar donde le pueda dar la luz del sol.

¤ A los tres días, cambiaremos el agua, y a continuación, en situación de normalidad, lo haremos cada dos semanas.

¤ Después de haber dejado pasar esos 3 primeros días y después del primer cambio de agua, si seguimos notando que el líquido se pone turbio, es que efectivamente la planta sigue ejerciendo su acción vibratoria y purificante del lugar. No dudar en volver a cambiar el agua, las veces que sea necesario, cada 3 días, hasta que quede clara y sea señal de que todo va bien.

¤ Es importante centrarse en lo que hacemos y es un ceremonial que acompañaremos con una oración, a cada vez que cambiemos el agua o queramos pedir algo en especial. Como bien lo decimos siempre, las mejores oraciones son las que salen del corazón, pero como ejemplo os dejo la siguiente:

Divina Rosa de Jericó. Por la bendición que de Nuestro Señor Jesucristo recibiste, por la virtud que tú encierras y por el poder que se te concedió, ayúdame a vencer las dificultades de la vida, da paz, prosperidad, alegría, salud y felicidad a este hogar en donde tú estás, al igual que a sus moradores, protégelos de cualquier enfermedad y mal. Divina Rosa, todo esto te lo pido en virtud de todo aquello que tú encierras, en y por amor de Cristo Jesús. Amén.

¤ Como en todo acto mágico, a la hora de pedir algo, nunca olvides que tienes que actuar con mucha humildad, con sinceridad y visualizando lo que se desea con la fuerza que caracteriza una fe sin límites.

¤ Como cuidado adicional, podemos echar dos o tres gotas de aceite nitratado por quincena en el agua de la Rosa. Este aceite contiene sustancias nutritivas para nuestra planta, que contribuirán a alargarle la vida. Una Rosa de Jericó puede durar más de 20 años en buenas condiciones.

RITUAL PARA DESEOS ESPECIALES

Existen varios rituales posibles, pero uno de los más usados es el siguiente:

En luna creciente, segundo cuarto, escribir en un papel un deseo y colocarlo en la Rosa de Jericó abierta (o sea una vez fuera del agua) y dejar que la planta se cierre y se seque por completo. Una vez seca y cerrada, con nuestra petición dentro, guardar la Rosa en un lugar seguro y esperar a que el deseo se cumpla. Recibirás una señal antes de que se terminen los 21 días. Si al cabo de ese tiempo tu deseo no se ha cumplido, volver a empezar el ritual en las mismas condiciones. Se puede hacer hasta 3 veces seguidas. Al finalizar las 3 veces y sin respuesta positiva, es que tu deseo no se te puede otorgar. El ritual es muy efectivo, pero ciertas veces se nos olvida pedir las cosas con mucha humildad.

¤ Avalon Esoterismo – Fuente / Avalon Esoterismo ¤

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